Rusia rechaza llamado a la paz de la ONU; debate en la Asamblea General

Durante la primera jornada de debate en la Asamblea General de la ONU, Rusia rechazó el proyecto de resolución que busca solventar el conflicto armado en Ucrania.

Vasily Nebenzya, representante permanente de Rusia en la ONU, afirmó que la iniciativa obedece a intereses de Estados Unidos y es de carácter político, pues califica como “invasión” la operación militar que, dijo, busca “poner fin a la guerra de ocho años que inició Kiev contra la población civil en Donbás y que ha acabado con la vida de 10 mil personas. Una guerra que los colegas occidentales han pasado por alto y le echan la culpa a Rusia”.

El proyecto de resolución, impulsado por México y Francia y respaldado en un principio por al menos 90 naciones, fue presentado por el representante de Ucrania, Sergiy Kyslytsya. Plantea que Rusia ponga fin a su incursión militar, permita la salida segura de desplazados y el ingreso de ayuda humanitaria. De igual modo, que garantice el respeto a la infraestructura civil como hospitales, centros de salud, escuelas e instalaciones eléctricas y de distribución de agua potable.

El diplomático ruso planteó respaldar el proyecto de resolución alterno elaborado por Sudáfrica, que llama “a todas las partes al cese inmediato de hostilidades” como un primer paso para reducir la situación humanitaria y alienta a un “diálogo político, negociaciones, mediación y otros medios pacíficos con el objetivo de alcanzar una paz duradera”.

RUSIA RECHAZA OTRA VEZ PLAN DE PAZ EN LA ONU

Ante la Organización de Naciones Unidas, México pidió el respaldo internacional al proyecto de resolución que junto con Francia impulsa para resolver el conflicto armado en Ucrania.

Ayer, durante la primera jornada de debate, Vasily Nebenzya, representante permanente de Rusia en la ONU, rechazó el acuerdo promovido por México y Francia.

El embajador aseguró que obedece a intereses de Estados Unidos y Occidente, al ser de carácter político, calificando como “invasión” la operación militar rusa.

La operación busca poner fin a la guerra de ocho años que inició Kiev contra la población civil en Donbás y que ha acabado con la vida de diez mil personas. Una guerra que los colegas occidentales han pasado por alto y le echan la culpa a Rusia”, afirmó Nebenzya.

Durante la 11 Sesión Especial de Emergencia de la Asamblea  General de la ONU, el representante mexicano, Juan Ramón de la Fuente, advirtió que detener la incursión militar de Rusia y brindar ayuda humanitaria deben ser la prioridad.

Ésa debe ser una prioridad ineludible de cualquier resolución humanitaria, el cese de las hostilidades y, sin embargo, no todos los estados miembros de la ONU parecen estar de acuerdo con ello, tampoco todos quieren que se mencione que se ha violentado el artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas sobre la prohibición de la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial y la independencia política de los estados”, afirmó.

El conflicto, que inició hace un mes, ha afectado a más de 12 millones de personas.

A estas alturas, quién duda que el impacto directo de este conflicto será global y se hará sentir con mayor claridad. Cada vez más afectando a todos, no sólo en lo inmediato sino en el largo plazo, es por ello que la respuesta debe estar a la altura de las necesidades”, agregó.

De la Fuente reiteró que México seguirá vigilando el cumplimiento del derecho internacional y defensor de que la asistencia humanitaria en tiempos de conflictos bélicos no sea rehén de consideraciones políticas.

Presentado por Ucrania, pero promovido por México y Francia, el proyecto titulado Consecuencias humanitarias de la agresión pide el cese inmediato de las hostilidades generadas por la invasión rusa y la retirada inmediata, completa e incondicional de las fuerzas armadas rusas de territorio ucraniano.

Asimismo pide el cese la violencia contra civiles y objetivos civiles e insiste en que cesen los sitios a ciudades como Mariúpol.

El proyecto actual de Ucrania se encuentra con la oposición de Rusia y de varios de sus aliados, que no quieren que el nombre del país aparezca en el texto, alegando que ello lo “politiza”.

La votación se aplazó para hoy.

De aprobarse la resolución, que cuenta con alrededor de 90 países que lo apoyan, sería la segunda en menos de un mes. La primera votación se llevó a cabo el 2 de marzo.

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