Irán responde con bombardeos tras amenaza a su planta petrolera en Jark
Irán disparó este martes misiles en Medio Oriente al tiempo que su capital se vio sacudida por explosiones, luego de que el presidente estadunidense, Donald Trump, amenazara con destruir su principal centro de exportación petrolera y plantas eléctricas y de desalinización de agua.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, socio de Trump en los ataques contra Irán, afirmó que más de la mitad de sus objetivos militares fueron alcanzados, aunque se negó a fijar un plazo para concluir la operación, que dura más de un mes y golpea la economía mundial.
El ejército israelí dijo que debió repeler misiles lanzados desde Irán, mientras la prensa iraní reportó nuevas explosiones en Teherán que provocaron apagones en partes de la capital.
Israel también informó el martes que cuatro de sus soldados murieron en combate en el sur de Líbano, donde sus fuerzas militares se enfrentan al movimiento proiraní Hezbolá.
Antes de los últimos bombardeos en Teherán, Israel emitió en X una advertencia a los residentes de una zona al oeste de la ciudad para avisar que iba a «atacar infraestructura militar» en la zona.
Medios iraníes confirmaron que «sitios militares» en el centro del país fueron alcanzados por los ataques.
Irán también lanzó una nueva oleada de misiles contra sus vecinos del Golfo, a los que acusa de servir como plataforma para los ataques estadunidenses.
En Dubái, cuatro personas resultaron heridas por la caída de escombros de proyectiles interceptados, mientras que un ataque iraní causó un incendio en un buque cisterna kuwaití en el puerto de Dubái.
En Arabia Saudita, las autoridades dijeron que habían interceptado ocho misiles balísticos, luego de que Irán llamó a Riad a «expulsar a las fuerzas estadounidenses».
Donald Trump advirtió a Irán que si no accedía a un acuerdo para terminar con el conflicto, «destruiría por completo» la isla de Jark, que concentra 90% de las exportaciones de petróleo iraní, y arrasaría las plantas eléctricas y los pozos petroleros.
Pero según el diario Wall Street Journal, Trump le dijo a sus allegados que está dispuesto a terminar la guerra incluso si Irán no accede a reabrir el estrecho de Ormuz, crucial para el tránsito de hidrocarburos y bloqueado por Teherán desde el inicio del conflicto.
Por su parte, un comité del Parlamento iraní aprobó el cobro de peajes para los buques que atraviesan el estrecho de Ormuz, y la televisión estatal informó que Irán prohibiría el paso a Estados Unidos e Israel.
La decisión generó el rechazo de Estados Unidos, cuyo secretario de Estado, Marco Rubio, declaró a la red Al Jazeera que «nadie en el mundo lo puede aceptar».
