Adiós al hombre noble de la canción

Adiós al hombre noble de la canción

El cantante Yoshio, cuyo verdadero nombre era Gustavo Nakatani Ávila, falleció ayer por complicaciones derivadas de Covid-19, a los 70 años.

Nació en la Ciudad de México de Yoshigei Nakatani y Emma Ávila y si bien sus padres tuvieron un negocio próspero de cacahuates japoneses para que sus hijos tuvieran un futuro asegurado, Yoshio decidió que su camino estaba en la música.

Desde una edad temprana comenzó a involucrarse en la música, siempre con el apoyo de sus padres.

Dejé la escuela a los 18 años y me comprometí con mis papás a hacer una carrera artística. Mi papá se reflejaba en mí y ambos me dieron todo su apoyo. Le agradezco a Dios que en vida les di mucha felicidad porque disfrutaron mucho mi carrera”, dijo Yoshio en una entrevista en 2015.

Durante la década de los 70 y 80 que el cantante alcanzó el reconocimiento por parte del público como una de las voces más importantes de la balada romántica. Su presencia en el programa televisivo Siempre en Domingo lo colocó en la mente de los mexicanos, pero fue su participación en el Festival OTI de 1981 lo que le dio fama.

Si bien el lazo generacional entre el cantante y el público más joven no se mantuvo del todo sólido, temas como Samurai, Lo que pasó, pasó —con la cual participó en el OTI—, Reina de corazones y A mí manera fueron clave para permanecer en la memoria colectiva del público que creció con él.

A lo largo de casi 50 años de carrera, el cantante grabó más de 30 discos; sus dos últimos trabajos publicados fueron Lo maravi Yoshio de Armando Manzanero y Lo maravi Yoshio de Álvaro Carrillo. Además se convirtió en el principal apoyo y fan de su hijo Yoshi —guitarrista de la banda Kaizan— quien en abril lanzó un cóver de Samurai, en versión metal.

Su última aparición pública, ya confinado por la pandemia de Covid-19, fue el domingo 26 de abril, cuando ofreció un concierto vía streaming llamado Unidos en casa, con el cual invitaba a la población a no salir de casa.

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